
"Pensamos que partimos de una idea, pasamos a una starutp y acabamos con una empresa rentable, pero no es tan secillo", señala, explicando cómo el camino para conseguirlo es una tortuosa búsqueda de un producto o servicio por el cual los consumidores potenciales estén dispuestos a pagar, y para lograrlo, se necesitan otras metodologías de gestión, como el 'Lean Startup'.
Los pilares: el canvas y los procesos
Una de las primeras diferencias es el canvas. El tradicional plan de negocio, imprescindible en la gestión empresarial, es también un documento muy pesado, que no está orientado a la búsqueda ni está preparado para entornos dinámicos como los que demanda una startup. Es un documento más 'estable', que demanda mucho tiempo para realizarlo y para leerlo.

Esto es lo que permite el 'canvas', al ser una herramienta compuesta de partes o nodos móviles, lo que implica que es ágil y permite modificar y aprender sobre la marcha: "busca aprender rápido a construir productos que los clientes sí quieren".
Desarrollo ágil de producto
El desarrollo ágil de un producto es al mismo tiempo finalidad y pilar fundamental del Lean Startup. "Un producto hecho es mejor que el producto perfecto", por lo que en lugar de una gran inversión en el producto ideal en cuanto a tecnología y prestaciones, el Lean propone la realización de una serie de prototipos funcionales (MVP, es decir: Producto Mínimo Viable). Éstos servirían para probar si el modelo de negocio puede funcionar en un mercado real.
A partir de ahí se establece un ciclo de mejora continua (idea -> crear -> producto -> medir -> datos -> aprender -> idea) que permite perfeccionar el producto muy rápido y con bajos costes, de forma que se pueden ir testando las hipótesis del plan de negocio, validándolas, o cambiando el rumbo si algo no funciona.
Contabilidad de la innovación
Este proceso de aprendizaje validado es, en palabras del experto de Opinno, la "unidad de progreso" para una startup, que debe asentarse en lo que el define como "la contabilidad de la innovación. Esto implica establecer hipótesis, definir objetivos, experimentar y por último analizar resultados. "No podemos enamorarnos de nuestro producto, sino del problema o la necesidad del consumidor".

Las instituciones conectadas en directo al evento tuvieron la oportunidad de participar de forma activa en el diálogo y plantear sus dudas y cuestiones al director de Cosultoría Estratégica de Opinno, cuya conferencia pudo ser además seguida en directo a través de streaming. Así, en el debate se abordaron temas como las dificultades para convencer a los CEO's de una empresa de que, en términos de Lean Startup, el fracaso supone un ahorro de costes y tiempo a largo plazo, al estar integrado en un proceso de mejora continua. También se preguntó sobre cómo abordar el mercado en productos dirigidos a nichos muy concretos o sobre el tiempo que puede destinarse a la realización de los distintos MVP dentro de la metodología Lean.